FORMACIÓN DOCENTE Y TECNOLOGÍAS DIGITALES – DESARROLLO DE LA COMPETENCIA DIGITAL PARA EL USO CRÍTICO E INCLUSIVO DE LOS RECURSOS TECNOLÓGICOS EN LA EDUCACIÓN CONTEMPORÁNEA
Palabras clave:
Competencia Digital Docente, Educación Inclusiva, Tecnologías Digitales, Práctica Pedagógica CríticaResumen
Ante la presencia masiva de las tecnologías en la vida escolar cotidiana, se ha vuelto evidente que las formas de enseñar y aprender están experimentando transformaciones profundas. Las plataformas educativas, los entornos virtuales, la inteligencia artificial, las redes sociales y los dispositivos móviles atraviesan la cultura escolar, generando tensiones, pero también abriendo caminos para prácticas más colaborativas, interactivas e inclusivas. No obstante, estas posibilidades no emergen automáticamente. Sin reflexión crítica, el uso de tecnologías puede reproducir desigualdades, reforzar lógicas de control y vigilancia, y distanciar a docentes y estudiantes de experiencias formativas realmente significativas. Por ello, se vuelve esencial discutir la formación docente orientada al desarrollo de una competencia digital, entendida no solo como dominio de herramientas, sino como capacidad de pensar pedagógicamente con tecnología. Una formación continua, situada y dialógica, capaz de articular aspectos técnicos con dimensiones pedagógicas, éticas, culturales y políticas, fortalece al profesor como autor de su práctica y no como simple ejecutor de plataformas prediseñadas. Así, la tecnología deja de ser un instrumento de estandarización y se convierte en un dispositivo para crear aprendizajes más autónomos, creativos y democráticos. El objetivo de este capítulo es analizar cómo la formación docente puede favorecer el desarrollo de una competencia digital crítica e inclusiva, fortaleciendo experiencias que amplíen la participación de los estudiantes, respeten la diversidad y profundicen la calidad de los aprendizajes. En este sentido, la pregunta orientadora es: ¿en qué medida la formación docente contribuye a la construcción de una competencia digital que permita el uso crítico, ético e inclusivo de las tecnologías en la educación contemporánea? Teóricamente, se utilizaron los trabajos de Freire (1992; 2013; 2014), Zuboff (1995; 2004; 2019), Ball (1994; 2005; 2007; 2008), Apple (1999; 2006; 2008; 2011; 2012; 2019), Selwyn (2012), Gentili; Apple; Frigotto; Albe (1999), Carr (2010), Castells; Cardoso (2005; 2011), Buckingham (2010; 2013), Tingstad (2010), Santos et al. (2024), entre otros. La investigación es de carácter cualitativo (Minayo, 2008), descriptivo y bibliográfico (Gil, 2007), con un enfoque analítico-comprensivo (Weber, 1949). Los hallazgos muestran que la formación docente, cuando es asumida como práctica continua y crítica, amplía la autonomía del profesor frente a las tecnologías digitales y favorece usos pedagógicos intencionales. Se constató que la competencia digital requiere integrar dimensiones técnicas, éticas y políticas, promoviendo prácticas inclusivas sensibles a las desigualdades. También se observó que las formaciones que incorporan accesibilidad, diseño universal y tecnologías asistivas fortalecen entornos de aprendizaje democráticos. Asimismo, experiencias basadas en autoría, experimentación y colaboración amplían la creatividad docente y resignifican el uso de tecnologías. De este modo, una formación cualificada permite que la tecnología se convierta en mediadora de la participación y del aprendizaje.