EDAD Y PESO AL SERVICIO DE LA CERDA PRIMERIZA PARA MEJORAR SU DESEMPEÑO DE POR VIDA

Autores/as

  • Laura Francisca Espinoza Aguirre Autor/a
  • Juan Manuel Romo Valdez Autor/a
  • Ulises López Arroyo Autor/a
  • Ana Mireya Romo Valdez Autor/a
  • Jesús José Portillo Loera Autor/a
  • Javier Alonso Romo Rubio Autor/a

Palabras clave:

Peso Corporal, Edad al Servicio, Cerda Primeriza, Desempeño Reproductivo

Resumen

Las granjas porcinas presentan una mayor eficiencia reproductiva gracias a la mejora en la tasa de ovulación y el tamaño de la camada, pero requieren un suministro constante de primerizas de reemplazo debido a las tasas persistentemente altas de desecho (40 a 50%) de las cerdas del hato reproductor. Se recomienda que las cerdas primerizas sean seleccionadas de camadas de la tercera parición, con peso al nacimiento superior a 1.2 kg, que logren tasas de crecimiento de 600 g/d a los 140 d de edad, y de 650 a 750 g/d al momento del primer servicio. A partir de los 140 d de edad se debe iniciar la estimulación con un semental maduro, durante 15 a 20 minutos por la mañana y tarde, para que presenten la pubertad entre los 150 y 180 días de edad y se sirvan por primera vez al alcanzar un peso corporal de 135 a 150 kg, con al menos 13 mm de espesor de grasa dorsal (EGD), generalmente en su segundo o tercer celo, alrededor de los 210 a 240 días de edad. Servir a las cerdas primerizas con un peso entre 135 a 150 kg, permite lograr un peso corporal al primer parto alrededor de los 180 kg y que la cerda pueda tener un intervalo destete-celo (IDC) corto (3 a 6 d), con las suficientes reservas corporales (15-18 mm de EGD) para tener una tasa ovulatoria elevada, pueda sostener la gestación y logre una camada numerosa en su segundo parto.  Las primerizas que son demasiado mayores (>250 d) y presentan sobrepeso al momento del primer servicio corren el riesgo de ser desechadas prematuramente. El desecho prematuro se debe principalmente a fallas reproductivas y problemas locomotores, aunque recientemente también se ha reportado aumento en la tasa de mortalidad. Las cerdas con una longevidad reproductiva prolongada a menudo se caracterizan por parir camadas numerosas en sus dos primeros partos. Para determinar el número de partos rentable al momento del desecho, se debe considerar el número acumulado de lechones nacidos y destetados durante su vida productiva en el hato reproductor y la productividad futura potencial de una primeriza de reemplazo. Para que una hembra primeriza sea rentable necesita lograr entre tres a cuatro partos, con al menos 12 lechones destetados por parto.

DOI: https://doi.org/10.56238/edimpacto2025.073-002

Publicado

2025-12-30

Cómo citar

EDAD Y PESO AL SERVICIO DE LA CERDA PRIMERIZA PARA MEJORAR SU DESEMPEÑO DE POR VIDA. (2025). Editora Impacto Científico, 21-37. https://periodicos.newsciencepubl.com/editoraimpacto/article/view/11552